6 errores al sembrar semillas de césped, que son recurrentes, incluso algunos profesionales, a veces pueden cometer estas equivocaciones que, pueden ser fatídicas o por lo menos perjudicar el resultado final.

Crear un césped exuberante y vibrante requiere compromiso y trabajo, pero la recompensa de un proyecto exitoso al sembrar un césped nuevo, vale la pena el tiempo y los recursos invertidos. Un césped espectacular, hermoso puede aumentar el valor de tu casa, beneficiar al medio ambiente y mejorar la calidad de vida de tu familia. Incluso si es la primera vez que siembras césped, puedes hacerlo correctamente y evitar estos errores comunes.

1.- Elegir equivocadamente el tipo de semilla para sembrar
(6 errores al sembrar semillas de césped)
A)Elegir la especie o la mezcla de las especies que se adecue a tu clima, orografía y necesidades de uso, es algo en lo que debes invertir tiempo, de esta decisión depende en gran parte el éxito de todo el proyecto. Por ejemplo, hay especies propias de climas fríos, como la Poa Pratense y, otras de clima caliente como la Bermuda (Cynodon Dactylon), difieren significativamente en cuanto a clima y requisitos de mantenimiento. Y luego hay mezclas que son especiales para diferentes usos, sombra, ornamentales, rusticas…

B) Compra semillas siempre certificadas, esto te dará la seguridad que los niveles de germinación y pureza son los adecuados. Comprar las semillas correctamente desde el principio beneficia a tu césped y a tu presupuesto.
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2.- No preparar adecuadamente el suelo
(6 errores al sembrar semillas de césped)
Preparar el terreno antes de la siembra, posiblemente sea la labor más importante de todo el proceso, también la más costosa, pero este paso será fundamental para el éxito del proyecto, en el debemos poner todo nuestro interés y los medios disponibles.
- La limpieza del lecho de siembra es crucial, este punto puede significar el tener un césped inmaculado o, un césped lleno de hierbas invasoras. Debemos eliminar toda la vegetación existente, por medios mecánicos o, químicos (si no hay más remedio). También eliminaremos palos, piedras y restos en general.
- Es necesario mover los 10 primeros cm. del terreno como mínimo, esto facilitara el enraizamiento y, la percolación del agua homogéneamente.
- Con la labor anterior aplicaremos un abonado de fondo, que nutrirá las plántulas jóvenes del césped recién germinado. VER: FERTICESPED
- Nivelaremos el lecho de siembra, para impedir acumulaciones de agua y asegurarnos una nascencia homogénea del césped. Rastrilla la tierra y crea una superficie lisa y nivelada.

3.- No conocer las dimensiones del terreno y las dosis de siembra del tipo de semilla que queremos sembrar.
(6 errores al sembrar semillas de césped)
Conocer los m² que tenga el terreno en el que vayamos a sembrar, es fundamental para conocer la cantidad de semilla que necesitaremos. Esto y el tipo de semilla o mezcla que queramos sembrar, ya que varía de unas semillas a otras.
- Hay semillas muy pequeñas en tamaño (por ejemplo, el Cynodon Dactylon, Bermuda) de la cuales con 10 gr/m², es suficiente, y otras como la Festuca arundinacea que son más grandes y la dosis de siembra asciende hasta 35 gr/m². Normalmente el envase nos indicará en las instrucciones, las dosis de siembra en gr/m², y esto multiplicado por los m² de la superficie del terreno, nos dará a conocer la cantidad necesaria.
- Ten en cuenta que una dosis baja provocara un césped ralo y escaso y, una dosis excesiva causaría que las semillas pueden terminar compitiendo entre sí, por la luz y los nutrientes, impidiendo el crecimiento normal de las nuevas plántulas.

4.- Sembrar semillas demasiado profundas o demasiado superficiales.
(6 errores al sembrar semillas de césped)
- Las semillas de césped son muy pequeñas y frágiles, no tiene una gran reserva de energía, lo cual nos indica que no debemos enterrarlas (cubrirlas de tierra) muy profundamente, pues no tendrán energía para salir a la superficie cuando germinen. De otra parte, dejarlas superficialmente, las exponemos a la deshidratación, a ser arrastradas por el viento, lluvia o, comidas por los pájaros e insectos. Asegúrate de que no estén a más de 2-3 mm de profundidad.
- De otra parte, es importante que estén en contacto intimo con la tierra, para poder tener una germinación optima, esto lo lograremos pasando un rodillo después de la siembra, a veces es suficiente con esta labor, pues introduce las semillas a la profundidad idónea, evitando el rastrillado, ya que por muy ligero que sea, existe el peligro de introducirlas en la tierra demasiado, existe la opción de cubrirlas con arena o mantillo (solo en pequeñas superficies, por lo trabajoso y costoso), pero hay que tener mucho cuidado de no excedernos.

5.- Sembrar en la época equivocada del año
(6 errores al sembrar semillas de césped)
La mayoría de las semillas de césped se siembran mejor en primavera o principios de otoño, cuando el clima es templado y hay más humedad. El frio y el calor excesivo no ayudan.
- Las semillas de césped tienen un margen de temperaturas, donde su germinación es óptima, la mayoría se sitúa entre los 20° – 30°, aunque las de clima cálido (Bermuda, Zoysia, Kikuyo…) lo pueden hacer hasta los 35°. VER: Tiempo de germinación de las semillas de césped.
- Sin duda la mejor época para sembrar césped es la ventana de otoño: VER: El mejor momento para sembrar césped o resembrar, la «ventana de otoño».
- ¿Podemos sembrar césped en verano?, depende de la zona climática donde nos lo plateemos, en principio, si… pero solo si no hay otra opción, el delicado equilibrio entre el calor, la germinación, el crecimiento, nos complicaran el proyecto. VER: ¿Se puede sembrar césped en verano?
- Con frio es mejor abstenerse de sembrar césped, simplemente las semillas no germinaran.
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6.- Regar de forma excesiva o insuficiente
(6 errores al sembrar semillas de césped)
Las semillas para su correcta germinación deben mantener una humedad constante durante su tiempo de germinación, esto implica que el terreno superficial se mantenga húmedo continuamente, ¡ojo! húmedo no encharcado, conforme las semillas germinen y las plantas se empiecen a desarrollar podemos espaciar un poco más los riegos y hacerlos más profundos, hidratando la tierra a mayor profundidad, para que las raíces prosperen. Debes planificar los riegos y ser constante.











